sábado, 18 de octubre de 2014

Tejedoras de Sueños

Los indígenas amuzgos se nombran a sí mismos tzjon noan (pueblo de hilados o hilo suave) y son poseedores de un patrimonio cultural de gran relevancia pues forman parte de la gran diversidad cultural de los pueblos indígenas de México.

Una de las comunidades  amuzgas más importantes por la riqueza de sus manifestaciones culturales se encuentra en el pueblo de Xochistlahuaca en Guerrero, donde las mujeres indígenas se han destacado por preservar la tradición artesanal de la elaboración de obras de arte textil en el telar de cintura; auténticos símbolos de la identidad y las aportaciones estéticas de este pueblo indígena.

Las mujeres amuzgas, casi todas artesanas textiles, realizan sobre todo huipiles, carpetas, manteles y rebozos. La realización de este arte textil es todo un proceso que implica una larga serie de actividades íntimamente ligadas a su contexto social, desde el largo proceso de aprendizaje de la tradición, el esfuerzo y perseverancia que se requiere en la creación y la precisa aplicación de las técnicas ancestrales.

Las mujeres de Xochistlahuaca trabajan desde temprana edad en la elaboración de los huipiles y su labor va desde el cultivo del algodón, la fabricación de su propio hilo para tejer, hacer las madejas, montar el telar y crear lo que después de varios meses será una pieza artesanal de gran belleza y colorido.

Desde muy niñas, estas mujeres de las montañas de Guerrero aprenden las técnicas de la textilería, transmitidas generación tras generación por sus madres y abuelas. La gran mayoría elabora las prendas para el consumo familiar, tejen sus propios huipiles con brocados de figuras que retratan su mundo, historia y sueños, herencia cifrada en un lenguaje grafico de símbolos, rostro tejido con la identidad del pueblo y el sentir de las tejedoras mismas.

Históricamente las mujeres de Xochistlahuaca han realizado una labor artesanal y comercial importante para el desarrollo de su comunidad, buscando siempre preservar este arte al transmitirlo a las nuevas generaciones.

Las tejedoras de Xochistlahuaca en varias ocasiones han sido premiadas por la belleza de sus huipiles y prendas, muestra de ello es el Premio Nacional de Ciencias y Artes que obtuvieran en el 2004 por sus extraordinarias creaciones.

El ingenio, esfuerzo y talento de estas mujeres se ve reflejado finalmente en la compleja elegancia de sus creaciones, en la infinita riqueza de sus tejidos y en la majestuosidad que todos estos elementos juntos conforman en un cielo de sueños y cantos tejidos por manos mágicas.


Fragmento de ensayo fotográfico Tejedoras de Sueños de Fernando García Álvarez


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